El Instituto Nacional de Salud Pública recomendó implementar un etiquetado frontal en alimentos procesados que, de forma sencilla, permita evaluar de manera rápida la calidad de un producto antes de su elección, con información precisa sobre los ingredientes nocivos para la salud: azúcares añadidos, sal, grasas trans y calorías totales, ante la epidemia de sobrepeso, obesidad y otras enfermedades crónicas.

La conformación del grupo de expertos fue a solicitud de la Secretaría de Salud, como una medida para enfrentar el problema de sobrepeso y obesidad en la población mexicana. Actualmente, el 45 por ciento de las muertes en el país se debe a diabetes, problemas cardiovasculares y obesidad, enfermedades que también reducen la calidad de vida.

La causa principal de esta epidemia es el alto consumo de productos no saludables, ya que la mayoría de la oferta alimentaria es de productos industrializados ultra procesados, con alto contenido energético y bajo valor nutricional.

Incluso, señaló que está demostrado que las medidas más efectivas para el fomento de una alimentación saludable son la regulación de la publicidad, el etiquetado frontal de advertencia, un ambiente escolar nutricionalmente saludable y medidas fiscales.